Organizaciones desenredadas

En los últimos cinco años el mercado editorial se ha llenado de propuestas para una dietética digital de los ciudadanos. Diversos críticos y manuales nos indican como adelgazar y racionalizar el consumo tecnológico. Se suman razones de salud y psicológicas, pero también productivas, de atención y desintoxicación. Pero, ¿podemos aplicar dicha dieta a las organizaciones?, ¿una empresa o organización política puede prescindir de internet en la sociedad red?

En nuestra propuesta no defendemos una desconnexión radical pero sí que interpretamos que los colectivos deben rescatar algunos aspectos de la comunicación organizacional pre-internet. Cuando las redes sociales, el correo electrónico y la presencia en internet monopolizan los esfuerzos del trabajo colectivo se impone una reflexión y un volver atrás para cuestionarnos dicha presencia. En Comunicación y ser de la organización se plantea un modelo de gestión “desenredada” en este sentido.

Una pequeña editorial, una bodega independiente, una asociación alternativa o un profesional que acaba de aterrizar en el barrio tienen en la red una oportunidad, pero sobretodo en el cara a cara, en el pisar el terroir, en el visitar a sus vecinos, en lo material y lo físico. Por otra parte, grandes corporaciones, gobiernos o instituciones de calado se abocan a estrategias de comunicación on-line que acaban generando episodios de crisis, mala gestión, duplicidades o simplemente ruido. No todo pasa por las redes.